¿CÓMO RECUPERAR EL ESTADO MENTAL CORRECTO PARA CREAR?

El día que entré a primaria estaba muy nervioso pues yo venía de un kinder muy chico y el cambio de escuela implicaba iniciar clases en un lugar muy intimidante donde no conocía a nadie. Para mi fortuna la primera clase del día era la clase de dibujo, eso me tranquilizó porque yo creía que sabía dibujar. Recuerdo que la maestra nos entregó el boceto de un constructor y nos pidió que lo coloreáramos para conocer nuestro nivel de destreza. Me esforcé para que el dibujo quedará parecido a lo que imaginaba y al terminarlo me sentí orgulloso pues lo había logrado. Entregué mi dibujo a la maestra y acto seguido me lo regresó con un 5 de calificación. 

Yo a los 6 años: ¿Por qué 5? 

Maestra: Porque está incompleto, dejaste la camisa del constructor en blanco.

Yo a los 6 años: Pero es que yo quiero que la camisa sea blanca y no tengo color blanco.

Maestra: No trates de engañarme, tienes 5 y punto.  

Yo ahora: Que poca madre.

Esto no fue lo peor de la experiencia, lo peor fue que justo después de reprobarme, la maestra mostró los 5 mejores trabajos de la clase a todo el grupo señalando lo bien que estaban coloreados. Recuerdo que dijo: “Miren que creativos son los 5 compañeros que entregaron estos dibujos”. 

Ese fue el día en el que me enfrenté por primera vez a una triste realidad: La sociedad confunde creatividad con destreza artística. Esto es un problema porque los que no tenemos nuestra destreza artística desarrollada a temprana edad somos etiquetados tácitamente como no creativos y por eso, entre otras razones, nos sentimos inseguros al crear desde muy pequeños. 

La destreza artística y la creatividad son dos cosas diferentes. La destreza artística es una habilidad que se desarrolla con la práctica, mientras la creatividad es la capacidad que todos tenemos de pensar en posibilidades. Crecemos creyendo que la creatividad es una especie de don divino reservado para unos cuentos privilegiados pero esto es falso. Todos los seres humanos somos creativos pues hace 200,000 años desarrollamos como especie la corteza prefrontal en el cerebro, región donde se ejecutan las funciones cognitivas avanzadas como el pensamiento divergente y la resolución de problemas. 

Si todos somos capaces de pensar en posibilidades, ¿por qué a veces nos cuesta tanto trabajo hacerlo? Desde mi punto de vista se debe a que conforme crecemos nos desconectamos gradualmente del estado mental correcto para crear. Para recuperar dicho estado mental, es necesario cultivar los que yo considero que son los 3 rasgos principales de la mentalidad creativa: 

1. Tolerancia al rechazo. 

2. Apertura a compartir ideas. 

3. Pasión por mejorar lo vigente. 

1. TOLERANCIA AL RECHAZO. 

Tus ideas no le van a gustar a todos, en creatividad siempre existe un grado de rechazo. El problema es que nos cuesta mucho trabajo tolerarlo, porque como explica el Dr. Gabor Mate, “estamos programados genéticamente para buscar la aceptación del otro por encima de la propia autenticidad”. Por lo anterior, debemos hacer un esfuerzo consciente para sentirnos cómodos con el rechazo implícito que existe en cualquier proceso creativo. Para Joe Gebbia, co-fundador de Airbnb, el secreto no radica en tratar de eliminar el rechazo del otro, sino en aprender a convertirlo en una invitación para mejorar tus ideas.  En entrevista con Tim Ferriss, Gebbia comparte una ecuación para tolerar el rechazo que aprendió en una clase de emprendimiento.

Ecuación del rechazo

Otra herramienta para incrementar la tolerancia al rechazo es el Aikido Creativo, esta técnica la aprendí de Christer Windeløv-LidzéliusDavid Storkholm de Kaos Pilots, durante el curso de liderazgo creativo que se impartió en RedBox durante la semana de innovación de 2015. 

A continuación parafraseo de manera poco exacta la explicación que nos dieron en su momento:  “El Aikido es un arte marcial donde se utiliza la fuerza del oponente para someterlo, el Aikido Creativo es una técnica donde se utiliza la resistencia o rechazo del otro como inspiración para crear más”. 

¿Cómo funciona la técnica? 

Paso 01. Acepta el rechazo como inspiración.

Paso 02. Intégralo a tu idea original. 

Paso 03. Presenta una idea mejorada. 

Esta es la fórmula:

Fórmula Aikido Creativo

Importante: Es fundamental empezar la fórmula del Aikido Creativo con un ya que de esta manera se acepta el rechazo como una invitación a crear más. La segunda parte de la fórmula (lo que me inspira del rechazo es) es la más importante pues te ayuda a detectar el elemento específico del rechazo que te puede inspirar a mejorar tu idea. Esto es clave pues debes ser selectivo con lo que tomas en cuenta del rechazo pues el rechazo en su totalidad no inspira, lo que inspira son fragmentos de éste. Finalmente, la tercer parte de la fórmula (por lo tanto también podríamos) te ayuda a recordar que debes presentar una versión mejorada de tu idea. 

2. APERTURA A COMPARTIR TUS IDEAS. 

“Si quieres que tus ideas fracasen, asegúrate de no compartirlas con nadie” Scott Belsky.

Las ideas se enriquecen al compartirlas con otros, el problema es que tenemos miedo de hacerlo porque todos hemos escuchado historias de terror sobre plagio. No se trata de compartir tus ideas con la competencia, con tu archienemigo o con  personas a las que de plano no les interesas, se trata de compartirlas con la gente correcta

En una conferencia durante el festival Story 2017, escuché decir a Mathew Luhn, ex guionista de Pixar, algo muy obvio pero que en la práctica se nos olvida. “No compartas tus ideas de historias con tu mecánico o con tu mamá, compártelas con otros guionistas de confianza que te puedan ayudar a mejorarlas”. Quizá por este tipo de pensamiento es que en Pixar existe un mecanismo de colaboración llamado Brain Trust, la premisa del mecanismo es muy simple y al mismo tiempo muy efectiva: “junta en el mismo cuarto a un grupo de gente lista y apasionada para que te ayuden a mejorar tu historia y pídeles que te den su retroalimentación sincera de manera amable”. 

Para recuperar la apertura a compartir ideas a mi me sirve mucho recordar lo que señala el músico Brian Eno, “las grandes ideas generalmente nacen en grupo, es por eso que los grandes artistas, intelectuales e innovadores de la historia en realidad fueron parte de una escena creativa la cual les sirvió como plataforma para llevar sus ideas al siguiente nivel”. Austin Kleon rescata este concepto en su libro Show Your Work donde recomienda encontrar tu Scenius (Scene + Genius), un grupo de personas que esté dispuesta a colaborar contigo con el propósito de ayudarte a enriquecer y desarrollar tus ideas siempre y cuando, tú les ayudes a desarrollar y mejorar las suyas. “Al ser parte de una escena creativa (Scenius) reconoces que la creatividad en cierto sentido es siempre una colaboración, es el resultado de una mente conectada a otras mentes”

Scenius

Mi ejemplo favorito de una escena creativa virtuosa es la forma en que se formó la banda Pearl Jam pues nació de la habilidad que tuvo Eddie Vedder de construir sobre las ideas de otros músicos que nunca había visto en su vida. 

A continuación un fragmento de la historia tomado de la biografía de Pearl Jam publicada en la revista Rolling Stone. 

Stone Gossard, Jeff Ament y Mike McCready (3 de los 5 integrantes actuales de Pearl Jam) trabajaron en un demo a finales de 1990. Le entregaron la cinta a Jack Irons (Ex baterista de los Red Hot Chilli Peppers) para que se involucrara en el proyecto pero declinó. Afortunadamente Irons mandó la cinta a Eddie Vedder, un vocalista que conocía en San Diego. Cuando Eddie recibió el demo, inmediatamente escribió la letra de las canciones, hizo una nueva cinta incluyendo su voz y la mandó de regreso a Seatle. Cuando Gossard, Ament y McCready  escucharon el resultado mandaron un boleto de avión a Eddie Vedder con destino a Seatle y el resto es historia”. Si les da curiosidad escuchar el demo original den click aquí.

Img Demo Pearl Jam

¿Cómo encontrar tu escena creativa? 

Paso 01.  Busca un grupo de personas que compartan tu mismo propósito o causa creativa. Ojo, esto no quiere decir que debas buscar gente que piense exactamente igual que tú o que tenga ideas similares. Al contrario, entre más diverso sea tu grupo, mejor será la retroalimentación. 

Paso 02. No tengas miedo a que te roben tus ideas, compártelas abiertamente con tu escena creativa. Entre más compartes, más recibes de vuelta. 

Paso 03. Deja que tu escena creativa construya sobre tus ideas aunque sientas que se están desvirtuando un poco, una vez que tengas suficiente retroalimentación, edita lo que te sugieren y quédate únicamente con lo que tú consideres que realmente enriquece el proyecto, el resto deséchalo. 

Paso 04. Construye sobre las ideas del resto de tu escena creativa desde una perspectiva de crecimiento, siempre pensando cómo puedes enriquecer el proyecto del otro. 

3. PASIÓN POR MEJORAR LO VIGENTE. 

Si eres más negativo que una resta, va a ser casi imposible que logres recuperar el estado mental correcto para crear y terminarás convirtiéndote en la típica persona que encuentra un problema para cada solución.  Para crear es necesario creer que las cosas pueden mejorar, es necesario convertirnos en lo que Matt Ridley llama un optimista racional o en un soñador profesional como se autodenomina Phillipe Starck

Lo más importante para recuperar la pasión por mejorar lo vigente es revertir lo que se conoce como “negativity bias“, un sesgo cognitivo que nos hace poner más atención a la información que nos asusta o nos perturba que a la información esperanzadora o positiva. 

¿Cómo desactivar este sesgo natural que todos traemos pre-instalado en nuestro cerebro? Para Peter Diamandis, co-fundador de Singularity University el antídoto está en analizar la evidencia que revela cómo algunas cosas que pensamos que han empeorado con el tiempo, en realidad han mejorado. 

Por ejemplo: El porcentaje de la población global viviendo en pobreza extrema.

World_population_living_in_extreme_poverty_-_Our_World_in_Data_-_2015

Es importante buscar evidencia que muestre que no todo está tan mal como creemos porque estamos saturados de malas noticias y de conversaciones que describen de manera muy convincente que la situación actual es un desastre. Para encontrar más evidencia que te ayude a ser más positivo sobre el futuro visita Our world in Data una plataforma pública con acceso a datos históricos globales en diferentes temáticas.

Para rematar la importancia de tener pasión por mejorar lo vigente, les dejo el video completo de la campaña Think Different de Apple de 1997 narrada por Steve Jobs.  

En conclusión: La próxima vez que te sientas inseguro al crear, recuerda que la creatividad es un estado mental al que todos tenemos acceso, el secreto para recuperarlo está en cultivar consistentemente los 3 rasgos de la mentalidad creativa.

1. Tolerancia al rechazo.

2. Apertura a compartir tus ideas. 

3. Pasión por mejorar lo vigente. 

¿Qué sigue?

Una vez que hayas logrado restablecer el estado mental correcto para crear, el siguiente paso es buscar inspiración. Si quieres más información al respecto, en este post explico en 5 minutos como funciona el modelo de las 4 fuentes de inspiración. 

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MI PRIMER PROYECTO DE INNOVACIÓN

En Abril de 2006 me contrataron en la primer agencia de innovación en México. Estaba feliz porque por fin había encontrado un trabajo que me apasionaba y que además me pagaban. Tres meses después de haber entrado a la compañía me asignaron como líder de un proyecto. Me encantaría decir que fue por méritos propios pero en realidad fue porque no había nadie más que lo pudiera llevar en ese momento. Primero sentí una gran alegría, treinta segundos después la alegría se convirtió en ansiedad y a los cinco minutos la ansiedad se convirtió en pánico (3*).

Decidí no echarme para atrás y apoyarme de lo único que había aprendido en mis escasos tres meses de experiencia: la innovación no es magia, existe un proceso para desarrollarla y si sigues el proceso llegas a algo sí o sí (4*).

Seguí el proceso al pie de la letra y me sorprendió que el proyecto fluyó bastante bien, incluso se sintió sencillo. Esto en lugar de darme confianza me generó inseguridad pues yo creía que un buen trabajo forzosamente debía ser complicado (2*). Unos días antes de presentar  los resultados dudé de lo que habíamos creado y sentí la necesidad de pedir una segunda opinión. Le pregunté a mi jefe (quien ahora es mi socio) cómo veía el resultado del proyecto y me dijo que para él estaba bien, pero que si me interesaba me podía contactar con un conocido que recientemente había terminado una maestría en innovación para que me diera sus comentarios. Le dije que sí  pues mi inseguridad seguía presente.  Me contactó con él, le mandé los resultados y le pedí su opinión al respecto. Tres horas después recibí un correo donde amablemente me pedía una llamada para darme su punto de vista. Sonó el teléfono y después de saludarme fue directo al grano:

El conocido: ¿Cuándo presentas los resultados que me mandaste?
Yo: Mañana.
El conocido: Cancela la reunión.
Yo: ¿Por qué?
El conocido: La verdad es que tu entrega está muy lejos de lo que se espera en este tipo de proyectos.
Yo: ¿En serio?
El conocido: Sí, le falta profundidad al análisis y el pensamiento estratégico está demasiado básico.
Yo: Pero si cancelo la reunión ahorita sería muy poco profesional.
El conocido: Si no la cancelas y presentas esto mañana, no solo te va a ir mal en el proyecto, te vas a quemar y lo que es peor, vas a quemar a toda la agencia y tu sabes que en este negocio mantener una buena reputación lo es todo.
Yo: Madres.

Mi peor miedo se había confirmado, el trabajo al parecer era una porquería y no había suficiente tiempo para hacer los cambios sugeridos, los cuales en resumen eran, tira todo a la basura, regresa diez semanas en el tiempo y vuelve a empezar. Tenía que tomar una decisión, cancelar la junta o presentar mi triste entregable tal y como estaba. Decidí que lo mejor era asumir la responsabilidad de presentar lo que tenía (5*) y que no podía hacerme el ocupado cancelando la junta. Además, cancelar me parecía una falta de respeto hacia el cliente y sobre todo, una falta de respeto hacia el equipo que me había ayudado a desarrollar el proyecto. Me mentalicé para lo peor y me presenté al día siguiente en las oficinas del cliente preparado para hacer el ridículo.

En la sala de juntas estaban cuatro personas incluyendo a un ejecutivo de alto rango que yo no esperaba que estuviera presente, esto naturalmente me puso aún más nervioso. Me armé de valor y presenté los resultados lo mejor que pude. Durante toda la presentación sólo se escuchaba mi voz, nadie decía nada ni emitía ningún tipo de reacción. Mientras presentaba solo pensaba, pobre gente seguro los estoy matando de coraje, me voy a apurar para liberarlos de este suplicio.

Cuando terminé de presentar se escuchó un silencio ensordecedor y pensé, ahí viene el madrazo. En eso, la persona con más rango dentro de la sala dijo: “Está clarísimo, muchísimas gracias por haber expresado la solución al proyecto de una manera tan simple y tan práctica, hacía mucho tiempo no me presentaban algo tan concreto y sin paja” (1*). Luego me preguntó si tenía tiempo para que me platicara un par de proyectos nuevos para ver si les podía hacer una propuesta. Después de ese día, el cliente se convirtió en la cuenta número uno de la agencia por dos años consecutivos.

 **¿QUÉ APRENDÍ?**

 (1*) A veces pensamos que para sonar inteligentes debemos hacer análisis extensos, complicados y rebuscados. Creemos que entre más información y más análisis hagamos, tendremos más probabilidades de éxito, sin embargo, cuando se trata de innovación el exceso de información o análisis no necesariamente es positivo pues se pierde mucho tiempo haciendo trabajo innecesario por inseguridad. Mi evidencia favorita de lo anterior es un estudio desarrollado en 1974 por el psicólogo Paul Slovic.

En el estudio Slovic le pidió a 8 apostadores profesionales de carreras de caballos que predijeran los resultados de 40 carreras en 4 rondas consecutivas, adicionalmente les pidió que mencionaran que tanta confianza sentían sobre sus predicciones. En la primer ronda cada apostador recibía las 5 piezas de información que quisieran sobre cada caballo, en la segunda ronda recibían 10 piezas, en la tercera 20 y en la cuarta ronda 40 piezas de información.

Sorprendentemente, los apostadores acertaron 17% de las veces en las 4 rondas, la información adicional no los ayudó a acertar más, sólo los hizo sentir más seguros de sus predicciones. En la primer ronda sentían 19% de confianza y para la cuarta ronda, su confianza se había incrementado a 34%. El aprendizaje es: una vez que cuentas con suficiente información y suficiente análisis, no debes perder tiempo buscando información adicional o desarrollando análisis más complejos pues eso no te hará acertar más, solo te hará ir más despacio y en innovación es importante avanzar en la dirección correcta lo más rápido posible. 

(2*) Es fácil pensar que para que un proyecto tenga calidad, tiene que ser difícil desarrollarlo, que si no te está costando trabajo, entonces no te estás esforzando lo suficiente. Esto hace que inconscientemente busquemos caminos de mayor resistencia para resolver el proyecto, lo que provoca un desgaste innecesario en el proceso. Tim Ferris, en su libro Tribe of Mentors, propone encuadrar los proyectos en términos de elegancia en lugar de tensión o desgaste. Ferris argumenta que es posible encontrar soluciones extraordinarias con facilidad en lugar de estrés. Su recomendación puntual es la siguiente: cuando tengas dudas o miedo sobre lo que estas creando, hazte la siguiente pregunta, ¿Cómo se vería esto si fuera fácil?

(3*) En la vida es muy común que te toquen retos que no van de acuerdo a tus habilidades. Si el reto es más alto que tu nivel de habilidad entonces sientes ansiedad; si el reto es más bajo, entonces te aburres. Lo ideal sería que todos los retos que enfrentamos estuvieran alineados a nuestro nivel de habilidad,  pero esto en la realidad no pasa tan seguido. Por lo general, los retos a los que nos enfrentamos están por encima de nuestras habilidades y casi nunca podemos atenuar la dificultad del reto. Desde mi punto de vista, el secreto para disfrutar este tipo de circunstancias está en enfrentarlas como una experiencia de aprendizaje, no como una experiencia de evaluación para determinar cuánto vales como profesional o como persona. A continuación les comparto un extracto del libro Flow de Mihaly Csikszentmihalyi donde se expresa la relación que existe entre las dos dimensiones más importantes del disfrute (reto y habilidad).

 “Asumamos que el diagrama debajo representa una actividad específica, por ejemplo, jugar tenis. Las dimensiones reto y habilidad están representadas por el eje horizontal y el eje vertical. La letra C representa a Carlos, un niño que está aprendiendo a jugar tenis. El diagrama muestra a Carlos en 4 momentos diferentes en el tiempo.

Cuando Carlos empieza a jugar tenis (C1) no tiene habilidades, el único reto que tiene es pasar la pelota por encima de la red. Este reto no es tan difícil pero Carlos disfruta la actividad porque la dificultad está alineada a sus habilidades rudimentarias. Si Carlos sigue practicando, sus habilidades mejorarán, y se aburrirá de estar pasando la pelota por encima de la red (C2). Eventualmente, Carlos podría jugar contra un oponente con mucho más práctica donde su habilidad ya no sería suficiente, esto le haría sentir algo de ansiedad (C3) por su pobre desempeño.

Ni el aburrimiento ni la ansiedad son experiencias positivas. Para regresar al canal de disfrute (Flow Channel), Carlos debe incrementar gradualmente el reto cuando está aburrido (C2), por ejemplo, encontrando un oponente con un nivel de habilidad ligeramente superior al suyo (C4). Cuando Carlos siente ansiedad (C3), debe intentar incrementar sus habilidades para regresar al canal de disfrute (C4). Teóricamente también podría buscar reducir la dificultad del reto (C1), pero en la práctica es difícil ignorar los retos complejos una vez que eres consciente que existen”. 

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(4*). Es normal sentir cierta inseguridad o ansiedad al crear “lo nuevo”, incluso la gente más creativa e innovadora del mundo también siente cierta inseguridad, la diferencia es que la tolera el suficiente tiempo para que “lo nuevo” suceda. Para mí, la mejor manera de ganar confianza en temas relacionados a innovación y creatividad es respetando el proceso, mi referencia favorita al respecto es The Innovator’s Method por Nathan Furr and Jeff Dyer’s donde se describen a detalle las 6 etapas claves del proceso de innovación (Insight-Problem-Solution-Biz Model-Pivot-Scale It).

(5*). Debes asumir al 100% la responsabilidad de tus proyectos. Si no asumes absoluta responsabilidad te será imposible resolver los retos y obstáculos que inevitablemente sucederán en el camino pues nadie puede resolver lo que considera que no es su problema. Para profundizar sobre este tema les recomiendo el libro Extreme Ownership escrito por dos ex Navy SEALS Jocko Willink y Leif Babin, a continuación una probadita:

“Cuando un líder SEAL culpa a otros o al contexto por el fracaso de una misión, la actitud se contagia hacia los subordinados quienes pronto comienzan a hacer lo mismo. Esto provoca que el equipo se vuelva inefectivo e incapaz de ejecutar sus planes en misiones futuras pues se enfocan en inventar excusas en lugar de hacer los ajustes necesarios para resolver los problemas que inevitablemente suceden en el campo de batalla. De la misma manera, los subordinados de líderes que asumen la responsabilidad de los éxitos y fracasos emulan esta actitud, lo que provoca que la iniciativa y el sentido de responsabilidad se contagie hacia toda la cadena de mando fortaleciendo así la capacidad de resolver problemas conforme suceden”. Willink y Babin aseguran que para los SEAL es preferible tener un líder con altos niveles de responsabilidad y niveles promedio de habilidades, que un líder con habilidades extraordinarias y niveles promedio de responsabilidad. La razón es simple, los líderes que asumen responsabilidad absoluta son los que mejoran con el tiempo. 

En conclusión. Mi primer proyecto de innovación me enseñó que ante la duda lo mejor es tomar acción para descubrir qué pasa y en función de eso, pensar cuál es el siguiente paso.  Como bien dice Alejandro Jodorowski,“siempre que tengas la opción entre hacer y no hacer, escoge hacer, de esta manera por lo menos tendrás la experiencia y el aprendizaje”.

LAS 4 FUENTES DE INSPIRACIÓN

Si quieres tener más y mejores ideas debes aprender a inspirarte para conseguirlas. Las ideas no vienen de la nada; siempre existe algún estímulo o referencia que las detona.

El autor británico William Plomer definió la creatividad como la capacidad de conectar lo que aparentemente está desconectado. El publicista estadounidense James Webb Young, autor del libro Una técnica para producir ideas sostuvo que las ideas son simplemente nuevas combinaciones de elementos preexistentes. A su vez, el cineasta Jean Luc Godard argumenta que nada es totalmente original, pues el proceso creativo requiere influencias.

De esa forma, la inspiración es la materia prima de la creatividad y no debes esperar a que llegue aleatoriamente; debes aprender a recopilarla cada vez que la necesites.

Un estudio realizado en 2010 por la agencia de innovación mexicana RedBox, reveló que 66% de los procesos creativos que no cuentan con inspiración fracasan, mientras que los procesos creativos que cuentan con la inspiración correcta incrementan hasta 300% el número de ideas ganadoras.

La próxima ocasión que necesites ideas para tu negocio, explora las siguientes cuatro fuentes de inspiración para mejorar el proceso creativo:

1. Voces. Inspírate de lo que dicen tus clientes, proveedores y socios comerciales. Platica con ellos sobre tu objetivo creativo y traduce sus opiniones en ideas. Escuchar diferentes perspectivas enriquece el proceso creativo.

Max Perutz, quien fuera director del Laboratorio Cavendish en Cambridge, asegura que muchos de los proyectos se enriquecieron gracias a las conversaciones que ocurrían en The Eagle, un pub cercano al laboratorio donde los científicos acostumbraban intercambiar ideas y opiniones.

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(Placa que conmemora el descubrimiento del DNA en el pub The Eagle)

2. Tu industria. Inspírate de las mejores prácticas de tus competidores y encuentra un ángulo de diferenciación para llevar tus ideas al siguiente nivel. En 1959, los publicistas Helmut Krone y Julian Koeing analizaron la industria automotriz estadounidense y crearon la campaña Think Small para introducir el Volkswagen Beetle a Estados Unidos. La campaña fue muy exitosa, pues funcionaba como una especie de protesta en contra de los automóviles grandes y estorbosos de la época.

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(Campaña Think Small 1959)

3. Otras industrias. Sam Harrison, autor del libro IdeaSpotting, nos recuerda que “los focos no se inventaron explorando las velas”. Debes buscar inspiración en otras industrias y generar ideas aplicando lo aprendido a tu categoría. Ferran Adrià, fundador de elBulli, le pedía a sus colaboradores que visitaran diseñadores de otras industrias como fuente de inspiración para crear el menú de cada temporada.

El Bulli

(Tabla de tiempos del proceso creativo en elBulli)

4. Otras disciplinas. Debes ver más allá de tu disciplina para inspirarte. El diseñador de moda Ralph Lauren sostiene que leer a Ernest Hemingway es suficiente inspiración para crear una colección completa. El publicista y comunicador visual George Lois visita continuamente el Museo Metropolitano de Nueva York en busca de inspiración. El arquitecto australiano Glen Murcutt se inspira en la naturaleza para desarrollar su obra.

Glen Murcutt

(Casa Simpson Lee por Glen Murcutt)

Si quieres tener más y mejores ideas para transformar tu negocio debes aprender a inspirarte, pues entre más cosas ves, más ideas tienes.

Originalmente publicado para Forbes México Mayo 2015.